El whisky de lujo se está convirtiendo en una inversión cada vez más atractiva para empresarios, directivos, profesionales financieros y grandes patrimonios. Su interés se debe principalmente a la rareza de las botellas, su valor como objeto de colección y la posibilidad de diversificar la cartera mediante un activo tangible.
Durante la última década, el whisky prémium ha registrado rendimientos muy elevados, llegando en algunos casos a superar activos tradicionales como el oro, la bolsa y el mercado inmobiliario. Al mismo tiempo, el sector se está profesionalizando con servicios especializados de selección, conservación, aseguramiento y posterior reventa de botellas y barricas de gran valor.






